La artista plástica Madeleine Selman llega a Miami con dos piezas impactantes que formarán parte de la próxima exposición en el Art Kendall Center, un espacio reconocido por su compromiso con el arte contemporáneo y la diversidad creativa. Esta muestra representa una oportunidad única para el público estadounidense de experimentar la fuerza expresiva y poética que define el trabajo de Madeleine.
Las obras seleccionadas para esta exposición son ejemplos poderosos de su exploración en técnicas mixtas, donde la materia, el texto y la forma se entrelazan para dar vida a composiciones profundamente evocadoras. En ambas piezas, el rostro humano emerge de superficies cargadas de historia y textura, como si la identidad misma brotara de las capas del tiempo y la memoria.
Rostro VII de Madeleine Selman
Rostro VI
 La primera obra presenta un rostro esculpido que surge de un fondo compuesto por páginas arrugadas y superpuestas, teñidas en tonos dorados y bronce. El uso de textos literarios como base no es casual: Selman transforma la palabra escrita en terreno fértil para la introspección, donde el lenguaje se convierte en piel, en corteza, en testimonio. El rostro, pintado en blanco y oro, se convierte en el punto focal, una presencia silenciosa que parece escuchar y hablar al mismo tiempo.
Rostro VI de Madeleine Selman
Rostro VI
La segunda pieza, más oscura y dramática, muestra dos rostros parcialmente ocultos en una superficie agrietada y rugosa, con acabados metálicos que recuerdan al bronce antiguo. Aquí, el juego entre luz y sombra intensifica la sensación de emergencia y transformación. Las figuras parecen atrapadas en un proceso de renacimiento, como si estuvieran saliendo de una matriz mineral, de un sueño profundo o de una historia enterrada.
En estas piezas, la artista introduce el elemento humano como símbolo de conciencia, memoria y resistencia. El rostro no es solo una forma: es una voz, una emoción, una pregunta abierta.
La presencia de Madeleine Selman en el Art Kendall Center no solo marca un hito en su trayectoria internacional, sino que también refuerza el papel del arte como vehículo de conexión entre culturas, lenguajes y sensibilidades. Su trabajo, profundamente arraigado en lo orgánico y lo simbólico, invita al espectador a detenerse, a mirar más allá de la superficie, y a escuchar lo que la materia tiene para decir.
La exposición estará abierta al público durante el mes de febrero, y promete ser uno de los eventos más destacados de la temporada artística en Miami. Para quienes buscan una experiencia estética que combine técnica, emoción y reflexión, las obras de Madeleine Selman ofrecen un viaje inolvidable al centro mismo de lo humano y lo terrestre.