La serie Madre Tierra de la artista plástica Madeleine Selman es mucho más que una colección de obras abstractas: es una travesía sensorial hacia el corazón palpitante del planeta.
En esta serie, Selman nos invita a mirar más allá de la superficie, a sumergirnos en las capas invisibles de la tierra, donde la energía primordial se manifiesta en formas, texturas y colores que evocan la memoria geológica de nuestro mundo.
Lejos de representar paisajes reconocibles, Selman opta por la abstracción como lenguaje expresivo. Sus obras no buscan ilustrar la naturaleza, sino encarnarla. Cada lienzo se convierte en un fragmento simbólico de la corteza terrestre, una ventana hacia las fuerzas invisibles que moldean nuestro entorno: la presión tectónica que levanta montañas, el flujo constante de los ríos que esculpen valles, y la quietud mineral que guarda los secretos del tiempo. Esta aproximación convierte la pintura en una experiencia casi espiritual, donde el espectador no observa, sino que siente.
Las pinceladas audaces y las capas de textura que caracterizan la serie Madre Tierra son el resultado de una técnica intuitiva y profundamente conectada con los elementos naturales. Selman incorpora materiales orgánicos —como arena, pigmentos minerales y fibras vegetales— que no solo enriquecen la superficie de sus obras, sino que también las vinculan físicamente con el mundo que representan. Esta fusión entre materia y significado refuerza la idea de que el arte puede ser un puente entre lo humano y lo natural.
La paleta cromática utilizada en esta serie es otro elemento esencial. Los ocres, rojos profundos, verdes musgo y azules lapislázuli no son simples elecciones estéticas; son símbolos de la vida en sus múltiples formas. El rojo evoca el magma que fluye bajo la corteza, el verde habla de la fertilidad del suelo, el azul recuerda la inmensidad del cielo y el agua. Cada color tiene una carga emocional y simbólica que contribuye al diálogo entre la obra y el espectador.
Pero Madre Tierra no es solo una exploración visual. Es también una invitación a la introspección. Selman nos propone reconectar con la naturaleza desde un lugar profundo y visceral. Sus obras no se contemplan pasivamente; se experimentan. La energía que emana de cada pieza resuena con la nuestra, despertando una conciencia ecológica y espiritual que nos recuerda que somos parte de un ecosistema vivo, complejo y eternamente dinámico.
En un mundo marcado por la desconexión y la explotación de los recursos naturales, Madre Tierra se erige como un homenaje poético a la resiliencia del planeta. Es un llamado a la empatía, a la contemplación activa, y a la responsabilidad que tenemos como habitantes de esta tierra. A través de su arte, Madeleine Selman nos recuerda que la belleza no está solo en lo visible, sino también en lo que se siente, en lo que se intuye, en lo que vibra bajo nuestros pies.
Esta serie es, en última instancia, una celebración de la fuerza creativa que habita en la naturaleza y en nosotros mismos. Madre Tierra nos habla con voz propia, y Selman, como artista, se convierte en su intérprete sensible y apasionada. Sus obras nos invitan a escuchar, a sentir y a recordar que, aunque a veces lo olvidemos, somos tierra.
Para aprender mas de la artista y conocer sus úlimas obras, sigue a Madeleine en sus redes sociales y no te pierdas detalles de sus proximas exposiciones.
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